¿Cómo encontrar la inspiración en el dibujo?

Aunque aprendamos a dibujar y sepamos dibujar correctamente y con precisión, todo artista principiante o experimentado puede enfrentarse, un día, a la falta de inspiración. Pero, ¿qué es la inspiración y cómo encontrarla de nuevo en caso de síndrome de página en blanco? Aquí te daremos toda una serie de consejos para superar este problema, frecuente en el mundo artístico.

¿Qué es la inspiración?

Para resumir lo que es la inspiración, podríamos decir que es una afluencia de ideas que permite a los diseñadores ser capaces de dibujar algo creativo, de forma natural, sin tener que pensar. Sin embargo, esto sigue siendo un concepto bastante vago, que podría mezclarse con la creatividad, y el hecho de esbozar y trazar los pensamientos con facilidad. Para tener una idea más precisa, podríamos definir varios tipos de inspiraciones.

Inspiración instantánea.

Es la inspiración pura que todas las personas creativas desearían tener constantemente, para hacer un dibujo siempre más innovador y que cumpla sus deseos. Podríamos relacionar este tipo de inspiración con la expresión de sentimientos y emociones, del momento presente, combinado con una idea de dibujo. Ya sea para dibujar un paisaje, o para dibujar un personaje, la inspiración del momento permite hacer un boceto siempre acertado, que refleje al artista que lo ha dibujado, y a menudo satisfactorio para él. Sin embargo, esta inspiración instantánea es muy volátil, y puede marcharse en pocos segundos si no tenemos cuidado de aprovecharla sobre la marcha.

Inspiración desde la experiencia.

La inspiración, si no aparece en el momento presente, suele provenir de nuestras propias experiencias. Cuantas más actividades y aficiones tengas, y cuantos más conocimientos absorbas, ya sean artísticos o no, más impulsará tu inspiración lo que hayas visto. Por eso es importante no quedarse sólo concentrado en sus obras, y vivir plenamente para tener constantemente más ideas nuevas.

Inspiración forzada.

Cuando hablamos de inspiración forzada, es porque está guiada por condicionantes externos. Ya sea un encargo profesional para un diseñador o un artista gráfico, o un reto que nos lanzamos a nosotros mismos, el tema de partida se impone, y entonces, la inspiración llega más fácilmente porque ya tenemos una pauta.

Inspiración en cascada.

Esta inspiración, a menudo gratificante, permite, partiendo de una idea pequeña e insignificante, llevar a otra idea, luego a otra, luego a otra, etc. Esto puede dar lugar a creaciones con innumerables detalles a partir de una simple idea, que se van injertando en su boceto, haciendo que la copia final sea única, y a veces más increíble que si hubiera tenido una idea global de su boceto desde el principio.

Practicar, practicar y volver a practicar el dibujo.

La falta de inspiración es habitual en los artistas que han dibujado mucho y que han llegado a un punto muerto en su aprendizaje. Entonces es necesario experimentar con varias técnicas, que examinaremos más adelante, para superar este síndrome de la página en blanco. La primera y más importante es practicar el dibujo con regularidad. Hacer un boceto, aunque no sea digno de un dibujo profesional, le permitirá ponerse en marcha en caso de falta de inspiración. Como hemos visto, a este boceto se le pueden añadir sucesivos elementos, no necesariamente a la altura de sus expectativas al principio, y puede encontrar en estas inspiraciones en cascada algunos elementos más interesantes sobre los que trabajar. Por lo tanto, es importante mantener un tiempo dedicado al dibujo, y anotar cada pequeña idea que se le ocurra cuando surja la oportunidad.

Para esto, existen herramientas que pueden ayudarte a realizar dibujos con la mayor frecuencia posible. En primer lugar, recuerda llevar contigo un cuaderno de dibujo cuando viajes. Esto puede ayudarte a dibujar tus ilustraciones fácilmente, siempre que surja la oportunidad. Este material de dibujo ocupa poco espacio y sólo requiere un lápiz para utilizarlo. Una tableta gráfica puede ser aún más interesante en esta situación. Con ella, puedes dibujar lo que ves, al tiempo que aprovechas la potencia de programas gráficos como Photoshop, o su equivalente vectorial Illustrator. El software de dibujo te permite potenciar tu creatividad, gracias a la gran cantidad de pinceles, lápices, efectos, capas, ..., que te proporcionan muchas opciones. Sin embargo, es difícil moverse con el ordenador y la tableta gráfica, y dibujar un boceto rápido cuando un elemento externo proporciona una inspiración instantánea. Para ello, existen tabletas gráficas que se pueden transportar fácilmente y que permiten trabajar sin ordenador, como la iskn Repaper. Este tipo de tableta de dibujo permite colocar una hoja de papel en la superficie de trabajo y dibujar en ella como en un cuaderno de bocetos estándar, sin tener que preocuparse por el desorden y la coordinación mano-ojo entre el tablero de dibujo y la pantalla del ordenador. Obtienes la comodidad de un cuaderno de bocetos de papel, que te permite dibujar con un lápiz de grafito estándar, cuyo movimiento es detectado por un anillo magnético colocado en él, al tiempo que te ofrece guardar cada trazo de tu dibujo en papel en la memoria interna de la tableta gráfica. Luego, sólo tienes que transferirlo a tu ordenador cuando llegues a casa y trabajar sobre él con tu software favorito. Así, se convierte en la herramienta ideal para aprovechar toda la inspiración que te llega cuando viajas.

Algunos consejos para encontrar la inspiración en el dibujo.

Vete en contra del miedo de la página en blanco.

La creación de dibujos puede verse entorpecida a menudo por el miedo a la página en blanco. Una técnica para dibujar rápidamente, y superar este problema, es simplemente dibujar unas cuantas líneas o formas sencillas, al azar, en tu hoja de papel en blanco. Entre las diferentes técnicas de dibujo, ésta puede parecer bastante simplista, pero funciona muy bien. Una vez realizados los primeros trazos, el cerebro humano tiende a "reparar" este tipo de dibujo en una obra más acabada, con más facilidad que si tuviera que crear un dibujo artístico desde cero. Resulta más fácil añadir nuevos elementos a medida que se avanza en el boceto.

Inspírate en las técnicas que no dominas.

Cuando la inspiración sigue sin aparecer, una solución puede ser forzarla mediante el aprendizaje. Se observa que los principiantes, mientras aprenden a dibujar, casi nunca tienen problemas de inspiración, ya que se centran en aplicar lo que han aprendido en sus lecciones. Aunque tomar clases de dibujo adicionales puede ser una idea para un ilustrador más experimentado, empezar con una obra que utilice una técnica de dibujo no probada es un paso para encontrar la inspiración. Entre el pastel, la acuarela, el óleo o la pintura acrílica, el cómic, el dibujo manga, el dibujo realista y muchas otras técnicas, es fácil inclinarse por un nuevo aprendizaje. Puedes practicar y luego añadir estas nuevas habilidades a un dibujo fácil que estés acostumbrado a hacer. Del mismo modo, puedes volver a revisar tu antiguo trabajo y rehacer las áreas de insatisfacción, desarrollando tus habilidades técnicas sobre lo que estaba mal en ese momento. Marcarse objetivos para mejorar es, sin duda, un excelente desahogo para la mayoría de las personas a quienes le falten inspiracion.

Inspírate en otras obras.

Aquí no hablamos de plagio, sino de inspirarse en las obras de otros artistas para encontrar la inspiración. Ya hemos visto que aprender nuevas técnicas de dibujo puede ayudarte. Sin embargo, también es importante prestar atención a los fondos, a los detalles cercanos a la línea del horizonte, a los que el observador medio no piensa mirar. Puedes encontrar en ellos ángulos de ataque, o temas interesantes para tratar en tus dibujos, incluso si pretendes dibujar en un estilo de dibujo completamente diferente al que estás analizando.

Desafíate a ti mismo.

Cuando hablamos de desafiarse a si mismo, consiste en dibujar de forma regular poniéndose restricciones. Tomar un tema, unas herramientas, una técnica, y plantear retos a lo largo de una semana, un mes, un año, con el fin de realizar dibujos, respondiendo a la restricción dada, durante este periodo de tiempo. Haz que estos retos sean aún más motivadores experimentando con nuevas técnicas. Esto te permitirá aprender las bases del dibujo en ciertos estilos, o áreas específicas, y así hacer que progreses al mismo tiempo, mientras ves tu evolución en el tiempo. Es, por ejemplo, la oportunidad de que, a través de un reto en el que se te pide que dibujes un boceto semanal sobre el tema elegido, aprendas a dibujar un retrato realista, a dibujar el cuerpo humano, su anatomía y sus proporciones, o a fijarte en la naturaleza-morte,... Hay tantos retos como temas por explorar.

¡Sal, descubre, vive!

Este consejo puede ser el más sencillo, pero cuando te quedas sin inspiración, tienes que saber cambiar de opinión. La inspiración suele venir de nuestra experiencia, de nuestras emociones, de todo lo que vivimos y que queremos transmitir en el papel. Ve a respirar aire fresco, ve a museos, conciertos, observa a la gente que pasea, inspírate en la naturaleza y pasa tiempo con tus amigos. Todas estas actividades te dan cosas nuevas sobre las que escribir en tus dibujos. No hay nada peor que sentarse en casa y pensar. No sólo perderás el tiempo, sino que no disfrutarás dibujando, y la falta de inspiración persistirá.

Para concluir.

Como hemos visto, la inspiración puede ser versátil, y perderla en algún momento de la vida no es una fatalidad. Siguiendo unas sencillas técnicas, se puede reavivar rápidamente, pero para evitarlo es imprescindible mantener la curiosidad, aprender a dibujar cosas nuevas y alimentarse de la vida, para que las ideas sigan fluyendo.