Cómo imprimir tus dibujos digitales

Una vez que empiezas a hacer muchos dibujos, puede ser interesante hacer impresiones, ya sea para utilizarlas en distintos soportes, para exponerlas, para comunicarlas, para ilustrar libros y revistas, o simplemente para guardar recuerdos en formato de impresión fotográfica, o incluso para hacer camisetas impresas, por ejemplo. Muchos eventos pueden requerir la impresión de sus diseños, y aunque la impresión tradicional en una impresora digital convencional puede permitirle conservar un recuerdo, las soluciones de impresión más profesionales serán esenciales para quien desee producir grandes cantidades de copias, o pequeñas tiradas de impresiones de excelente calidad.

¿Qué equipo necesito para imprimir mis dibujos digitales?

Un programa para configurar la impresión de tu trabajo.

Además de proporcionar las herramientas necesarias para dibujar con eficacia, el software gráfico permite ajustar todos los parámetros esenciales para una buena impresión. Ya sea a través de la suite de Adobe, con Photoshop, Illustrator o Indesign, de programas gráficos como Krita o Corel Draw, o de programas libres como Gimp o Inskcape, todos ellos ofrecen opciones para ajustar la resolución de tu imagen, o remuestrearla para hacer ampliaciones. Es tu quien debe elegir el software ideal para lo que quiere conseguir, según sus hábitos y las herramientas que le ofrece. Puedes elegir entre un software vectorial para la ilustración o la animación, o un software de trama para los dibujos basados en píxeles.

Un escáner para hacer impresiones de tus dibujos en un cuaderno.

Los aficionados al dibujo en papel también pueden necesitar digitalizar su trabajo para realizar impresiones, ya sea para venderlo o para producir herramientas de comunicación, como libros o cómics. Hay varias soluciones para satisfacer sus necesidades. La primera es utilizar un escáner. Esto te permite digitalizar los dibujos en papel que puedas hacer en alta definición, pero tendrás que elegir un buen dispositivo de digitalización para que puedas obtener una resolución suficiente cuando transformes tu dibujo clásico en digital. Todo lo que tienes que hacer es configurarlo correctamente con el software adecuado, en el tamaño y la resolución correctos, y luego integrar tu dibujo, ahora en formato digital, en tu software de diseño gráfico favorito para hacer los ajustes finales y establecer la configuración de impresión. Una segunda solución similar es utilizar una excelente cámara réflex digital para tomar una foto de tu diseño y luego editarla en un programa gráfico. Sin embargo, esta solución es relativamente obsoleta, porque aunque la calidad puede ser excelente, requiere condiciones de iluminación y posicionamiento de la cámara extremadamente precisas. Además, estas dos soluciones siguen siendo poco prácticas, ya que requieren muchos retoques en el software de gráficos, para eliminar las pequeñas imperfecciones debidas al proceso de escaneado. Para los diseñadores que quieren seguir utilizando el papel pero tener un formato digital de sus dibujos, puede ser interesante utilizar una tableta gráfica híbrida, como la iskn Repaper, para combinar la comodidad del dibujo tradicional con la potencia del software gráfico. Colocando una hoja de papel directamente en la zona de trabajo de la tableta gráfica e instalando un anillo magnético que responde a la inclinación del lápiz preferido, es posible dibujar directamente sobre el papel, utilizando las herramientas tradicionales, mientras se materializa el dibujo directamente en el software gráfico, con las herramientas digitales seleccionadas. Esto ahorra tiempo, ya que elimina la necesidad de escanear dibujos y la resolución de la imagen ya está preparada de antemano. Se acabaron los remuestreos y los retoques, con un escáner de tableta gráfica todo se hace de un plumazo.

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Una buena impresora para imprimir en casa.

Un buen equipo de impresión es fundamental para conseguir una reproducción del color y una precisión del entintado para una impresión de alta calidad. Entre las diferentes máquinas de impresión, puedes optar por una máquina de impresión de chorro de tinta, que será capaz de aceptar papeles más gruesos, y que tendrá una mejor gestión del color debido a su capacidad para mezclar y aceptar tintas basadas en pigmentos, que son mucho más eficaces para una representación de calidad para las obras de arte. Olvídate de las impresoras láser, que, aunque tienen una velocidad de impresión mucho mayor, serán más adecuadas para impresiones en blanco y negro y de baja calidad.

Papel, tinta y un soporte adecuado.

Los consumibles, como el papel y las tintas utilizadas, así como los diferentes soportes de impresión en los que se imprimirán sus diseños digitales, son elementos esenciales a tener en cuenta a la hora de realizar las impresiones. En cualquier caso, es aconsejable elegir un papel no ácido para optimizar la reproducción del color y tener una mayor durabilidad de su trabajo. Del mismo modo, la elección de su tinta será esencial para las diferentes técnicas de impresión digital. Hay dos opciones principales. Si las tintas con colorantes permiten una sublimación de los colores, y un tiempo de secado mucho más rápido, la duración de la durabilidad será limitada. Si va a imprimir una obra que se va a vender y conservar durante mucho tiempo, las tintas a base de pigmentos son ideales. Son adecuadas para todo tipo de soportes y, aunque su marcaje parezca menos brillante que el de una tinta con colorantes, durarán mucho más. Sólo tienes que elegir soportes flexibles o rígidos para conservar o exponer tu trabajo después de la impresión, y mostrarlo a todo el mundo.

¿Por qué no acudir a un profesional?

Como hemos visto, imprimir una obra de arte en casa requiere un equipo que puede ser caro, y tanto si es para pequeñas cantidades, como para hacer muchas impresiones, puede resultar caro en consumibles, o hacer que la inversión no sea rentable. Por lo tanto, puede valer la pena recurrir a una imprenta especializada en la impresión a partir de archivos digitales. Un especialista en impresión puede ofrecerle una amplia gama de servicios y acabados, gracias a sus prensas digitales y a sus numerosas máquinas de impresión de última generación, y puede así permitirle producir todo tipo de productos, como soportes de comunicación personalizados, tarjetas de visita, lonas impresas, carteles, folletos, e incluso serigrafía y flocado para quienes deseen realizar una impresión textil. Del mismo modo, para exponer o vender uno o varios de sus diseños digitales, las imprentas pueden proporcionarle excelentes resultados para todas sus necesidades de artes gráficas, utilizando diversas técnicas de impresión directa en diferentes tipos de soportes. Para obtener la calidad que esperas, así como una respuesta rápida, tendrás que proporcionar a tu profesional un archivo perfectamente parametrizado, que se basará íntegramente en lo que le des para imprimir directamente en sus máquinas.

Consejos esenciales para obtener impresiones de calidad.

¿Qué es el DPI?

DPI (puntos por pulgada) es una unidad de medida para indicar la resolución de una imagen. Corresponde al número de puntos producidos por su impresora en una pulgada, o para la pantalla, el número de píxeles en una pulgada (se habla de píxel por pulgada). Cuanto mayor sea el número de puntos, mayor será la definición de la imagen y mejor será la calidad de la impresión. Por lo tanto, es aconsejable, en la configuración del software de gráficos, establecer su imagen a un mínimo de 300 DPI, o incluso 400 DPI si desea una impresión de muy alta resolución. Si acude a imprentas profesionales o a un taller de impresión bajo demanda, la calidad mínima que exigen estas estructuras será de 300 DPI para la mayoría de ellas. Ten en cuenta que el aumento de los PPP suele suponer una reducción del tamaño de la imagen para ganar en resolución y nitidez, por lo que tendrás que recurrir al remuestreo si quieres producir una impresión digital de gran formato.

¡Piensa en el remuestreo!

Aunque en un principio es aconsejable aumentar la resolución (ppp) sin remuestrear, para aprovechar al máximo tus dibujos digitales, cuando quieras ampliar tu imagen para imprimirla en gran formato, el remuestreo es imprescindible. El remuestreo digital permite imprimir en un formato adecuado para todo tipo de soportes de gran formato. El principio de esta técnica digital consiste en añadir píxeles, gracias a la inteligencia artificial del software, a las imágenes de pequeño y mediano tamaño, para ampliarlas sin perder resolución y, por tanto, ppp. Esta técnica es muy utilizada por los anunciantes para su comunicación visual y les permite variar el formato de impresión de una imagen y ofrecer impresiones digitales que conserven tantos matices de la imagen original como sea posible. Todo lo que tienes que hacer es ir a la configuración de la resolución de tu software gráfico, como Photoshop e Illustrator, y seleccionar la casilla "remuestrear" cuando cambies el tamaño de tus imágenes. Sólo te queda guardar tus archivos e imprimirlos, o enviarlos a tu imprenta o servicio de impresión profesional.

¿RGB o CMYK?

RGB (rojo, verde, azul) y CMYK (cian, magenta, amarillo, negro) son dos de las opciones disponibles para el perfil de color de tu imagen. Aunque el RGB ofrece una gama más amplia de colores, ya que éstos se determinan digitalmente, se utiliza principalmente para las imágenes disponibles en la pantalla de un ordenador, ya que los píxeles de la pantalla pueden adaptarse fácilmente a estos colores. Para la impresión, sin embargo, es preferible utilizar el perfil CMYK, que corresponde a las mezclas de estos cuatro colores, y que será leído como tal por la impresora. Sin embargo, puedes crear tus imágenes en RGB, pero ten cuidado, cuando imprimas, será obligatoria una conversión a CMYK, ya que las impresoras utilizan mezclas de pigmentos reales. Por lo tanto, es mejor trabajar en sus archivos dedicados a la impresión directamente en CMYK, porque, aunque pueda tener una representación menos viva, se acercará a lo que obtendráS en la realidad.

Líneas de sangrado y de corte.

La gestión del sangrado se olvida con demasiada frecuencia cuando se empieza a imprimir un dibujo digital o una foto. Es importante tener en cuenta que al imprimir su trabajo, especialmente en la imprenta, se utilizan rollos de papel como medio de impresión, no hojas individuales. A continuación, se realiza un corte digital según el tamaño del archivo indicado, pero hay que prever un margen de error debido al grosor de las cuchillas y a la posición del papel en el momento del corte. Por lo tanto, es necesario permitir cierta flexibilidad en el tamaño e incluir un "sangrado" de 3 a 5 milímetros de media. El sangrado corresponde a la continuidad de la imagen, que no debe aparecer una vez realizado el corte. Esta técnica de impresión, que debe prepararse con antelación, garantiza que no haya bordes blancos en el renderizado final y que la imagen quede perfectamente representada. Puede gestionar las opciones de sangrado en los ajustes de impresión de su imagen, directamente en su software gráfico. Estos se integrarán en tus archivos para ser enviados a la impresora, o cuando quieras imprimir en tu máquina de impresión. Sin embargo, tenga en cuenta que algunas impresoras de consumo dejan un contorno blanco sea cual sea. Puedes superarlo invirtiendo en una impresora dedicada a la impresión de alta calidad, o eliminando los márgenes en las propiedades de tu impresora.

Exporta en el formato adecuado.

Finalmente, se encuentra en la última etapa antes de enviar tu archivo a la impresora, o antes de imprimirlo en tu propia impresora. A continuación, tendrás que exportar tu dibujo digital en el formato que mejor se adapte a lo que quieras hacer con él. Para las revistas, así como para las impresiones artísticas, es una buena idea exportar tus archivos en formato "TIFF" o "JPG". Sin embargo, el formato TIFF es más interesante, ya que evita la pérdida de datos durante la compresión, a diferencia del formato JPG, que tendrá una calidad ligeramente inferior. Para las herramientas de comunicación, como los folletos o los carteles, a menudo es necesario imprimir sus obras digitales en diferentes formatos (carteles, folletos, kakemonos, etc.). La vectorización de tu diseño para la exportación a PDF es entonces ideal para adaptarse a todos los formatos, sin pérdida de calidad.

Conclusión

Como hemos visto, la impresión de dibujos digitales no es trivial. Desde la elección de la herramienta de escaneado hasta el software, pasando por las herramientas de impresión y los parámetros que hay que programar, hay todo un proceso que seguir antes de poder imprimir los dibujos con la calidad deseada. No olvides el objetivo final de tu impresión, para poder establecer todas las opciones y obtener una obra en formato real que deslumbre a todos los observadores.

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