¿Cómo crear un manga?

El manga se ha popularizado en todo el mundo gracias a obras míticas como Dragon Ball, One-Piece o Naruto, y muchos principiantes quieren aprender a dibujar para crear su propio cómic japonés. Éste utiliza códigos específicos, y sigue siendo un estilo en el que la forma de dibujar es más bien tradicional. Pero hoy en día, los ordenadores pueden facilitar mucho la tarea de los dibujantes, y eligiendo las herramientas adecuadas, se pueden hacer rápidamente mangas de calidad, aprovechando el poder de lo digital. Aquí te guiaremos sobre los diferentes periféricos y software a elegir, pero también sobre la técnica para hacer un buen manga.

Manga: la tecnología al servicio de un formato tradicional.

Tabletas gráficas, realmente adaptables para dibujar manga.

El cómic japonés es un formato que se utiliza para contar historias desde hace varios cientos de años. Por ello, ha adquirido códigos muy tradicionales, y muchos mangakas siguen realizando dibujos manga con técnicas clásicas, a menudo armados con un simple lápiz y un rotulador especializado para el entintado. Sin embargo, debido a la popularidad del manga japonés en todo el mundo, el ritmo de producción se ha acelerado y se ha facilitado el uso de herramientas informáticas por parte del artista. Muchos principiantes en la fase de aprendizaje del dibujo también se inspiran mucho en el manga para su formación, y a veces quieren dejar constancia de sus primeros dibujos o compartirlos en las redes sociales. Para ello, la tableta gráfica puede convertirse en un aliado para dibujar con mayor rapidez, y guardar sus creaciones en formato informático para compartirlas con el mayor número de personas posible. Sin embargo, tanto si el artista es consumado en el campo del dibujo japonés como si se trata de un principiante, el uso de un estilete, o el tener que practicar una coordinación mano-ojo poco natural (los ojos ya no siguen los movimientos de la mano como se haría al dibujar de forma tradicional, sino una pantalla de ordenador), es un verdadero freno al uso de estas herramientas.

Por eso, elegir la tableta adecuada es esencial para no sentirse abrumado por todas las nuevas técnicas de dibujo que hay que aprender. Con una tableta escáner como la iskn Repaper, puedes, por ejemplo, poner una hoja de papel directamente sobre la superficie de trabajo de la tableta, y gracias a un anillo magnético, que se coloca alrededor de tu lápiz o bolígrafo favorito, y a unos magnetómetros situados en la tableta, ésta detectará los movimientos y la inclinación de tu material de dibujo, y te permitirá dibujar sobre el papel, como lo habrías hecho en una mesa de dibujo tradicional. Puedes utilizar las ventajas del dibujo digital, con atajos, y todas las opciones del software gráfico que estés utilizando, pero manteniendo la comodidad y el lado tradicional del lápiz, más que aconsejado para este arte que utiliza trazos simples que deben ser precisos y rápidos de realizar.

Los programas informáticos de gráficos se han vuelto casi indispensables.

Si te has decidido por lo digital, utilizar el software de dibujo adecuado es de suma importancia para hacer un buen manga. El software gráfico te permite producir sus planchas más rápidamente, especialmente gracias a las capas que te permiten dibujar su storyboard en una, tu dibujo en una segunda y su entintado en la tercera. El buen uso de las capas, dejando unas u otras en transparencia, te hará ahorrar mucho tiempo para las distintas etapas de tu creación. También puedes, con un software especializado en cómics como Clip Studio Paint o Krita, disponer de recuadros, burbujas y formatos de tablero predefinidos, lo que agilizará tu trabajo de maquetación. Por último, los mangakas suelen utilizar herramientas tradicionales para crear los efectos de escala de grises de sus mangas. Estas herramientas específicas, denominadas pantallas, aportan todo el encanto del manga, y a menudo están precortadas en formato papel, ajustadas con un cúter y aplicadas al dibujo para crear gradaciones, sensaciones de color gracias a la escala de grises (cuanto más tiende el efecto de la escala de grises hacia el blanco, más claro será el color que se pretende representar, y viceversa), o incluso para aplicar escenarios de fondo ya preparados. Estas pantallas, tan importantes en el universo del manga, existen ahora en formato digital y, gracias a los programas gráficos y a las páginas web especializadas, se pueden obtener varios centenares de ellas, cada una más original que la otra, lo que habría costado una fortuna si se hubieran querido obtener todas en formato de papel. Los programas informáticos se han convertido en un gran aliado, siempre que elijas el adecuado para tus necesidades.

Las etapas de la creación de un manga

Las diferencias con los cómics.

Aunque el manga no es ni más ni menos que el cómic japonés, se aprecian muchas diferencias con el cómic occidental, tanto en la construcción como en la forma de dibujar. En primer lugar, la forma de guionizar un manga es totalmente diferente a la del cómic. Mientras que este último ofrecerá al lector una historia independiente, con un principio, un medio y un final, el manga japonés se publicará en varios volúmenes, cada uno de los cuales incluirá varios capítulos. La historia puede entonces prolongarse indefinidamente, como hemos podido ver en algunas series de dibujos animados o en los cómics americanos. La segunda gran diferencia es el sentido de la lectura, que es de derecha a izquierda. De hecho, puede resultar sorprendente para los no iniciados ver que el final del tomo se encuentra en la página izquierda de la portada. Lo mismo ocurre con la lectura de las burbujas y los recuadros del interior del volumen, que se hace en sentido contrario al de los cómics franco-belgas. Por último, las técnicas de dibujo son totalmente diferentes. Cuando en un cómic, sobre todo en la novela gráfica realista, se requieren detalles y colorido, el mangaka creará escenarios poco detallados y dibujos con trazos sencillos, y la publicación será casi toda en blanco y negro. Este estilo particular se ha definido como un estándar, sobre todo porque, para muchos mangas, responde a una demanda de producción intensiva, con capítulos de manga que aparecen a un ritmo frenético en revistas bianuales, publicadas en millones de ejemplares. El ilustrador de manga está cada vez más acompañado por un ayudante que crea los fondos de sus láminas.

Crear el escenario.

Para dibujar un manga, primero hay que ocuparse del escenario y la trama antes de empezar los primeros bocetos. Como hemos visto anteriormente, a diferencia de un cómic clásico, la historia de un volumen de manga no tiene específicamente un principio o un final. Éste es sólo un contenido adicional para enriquecer un arco narrativo, generalmente compuesto por varios volúmenes, y hacer progresar la historia. Así que tienes que pensar en la escritura de tu manga como lo harías para una serie. Si hay que conocer las líneas maestras para saber a dónde se va, es muy posible dejar espacio para la improvisación, este formato no te limita a un número limitado de páginas. Sólo tendrás que mantener una coherencia entre cada volumen y escribirlos con una continuidad que permita al lector no quedarse en medio de un diálogo cuando llegue al final de un volumen.

Definir la paginación.

Cómo aprender a dibujar manga fácilmente también implica organizar la paginación de antemano. Para crear un manga que resulte agradable de leer para el lector, hay que pensar en la colocación de los recuadros y las ilustraciones en las páginas adecuadas del libro. Imaginemos que quieres integrar un cliffhanger seguido de un dibujo que será una increíble sorpresa para el lector. Entonces es interesante que el lector pase la página para descubrir el dibujo en cuestión. Si no se presta atención a este detalle de posicionamiento, y el dibujo está en la página de la izquierda (es bueno recordar que el manga se lee de derecha a izquierda), cuando el lector lea la página de la derecha, su visión periférica ya verá el dibujo que debe hacer un efecto sorpresa, y éste no se producirá. Del mismo modo, es habitual en el estilo manga dibujar grandes ilustraciones que se extienden a lo largo de dos páginas. Sería una pena que, por haber hecho una mala paginación, este dibujo se redujera a la mitad si se imprime en las dos caras de la misma página. Para evitar estos inconvenientes, es interesante colocar los elementos de su guión directamente en las páginas, para que los dibujos que se hagan después estén en el lugar adecuado en cuanto a la paginación. A veces puede ser complicado coordinar todo por completo, y por eso en muchos cómics japoneses se pueden ver páginas de transición al principio o al final de un capítulo, a menudo en blanco o a veces con una pequeña ilustración gráfica en la parte inferior de la página.

Crear sus propios tableros.

Una vez paginado el escenario, puedes crear los paneles y las miniaturas que contendrán tus dibujos. Si el formato del cómic estándar es bastante normalizado, con tres o cuatro líneas formadas por recuadros rectangulares o cuadrados, el manga ofrece mucha más libertad con recuadros de diferentes formatos, rectangulares, pero también oblicuos, y aunque se aplique la regla de cuatro líneas verticales como máximo, se puede superar felizmente este número, sobre todo para terminar un tomo sin añadir demasiadas páginas. Si la mayoría de las veces se utilizan miniaturas rectangulares en el manga, sobre todo para las escenas de diálogo sencillas, los recuadros oblicuos se utilizan regularmente para dar una impresión de dinamismo, sobre todo durante las peleas o los momentos de fuerte emoción. No hay que dudar en multiplicar las miniaturas, en diseccionar una acción como si se tomara cada fotograma de un vídeo. Las pequeñas miniaturas oblicuas serán sinónimo de acciones puntuales y rápidas, mientras que las grandes cajas rectangulares proponen un momento que se extiende en la duración, o mostrar un paisaje. También es habitual ver un recuadro que se extiende a lo largo de una o dos páginas para subrayar la importancia de una escena concreta. La división de sus casillas debe hacerse teniendo en cuenta el tablero en su conjunto. Puedes mezclar cajas pequeñas y grandes en un orden que puede parecer anárquico para los no iniciados, pero en realidad deja aparecer emociones y un dinamismo sin igual, que no puedes tener en el cómic tradicional que se basa más en el fotograma congelado. Por último, asegúrese siempre de que un panel no sea idéntico a otro. De este modo, el lector no tendrá la sensación de estar leyendo la misma página de nuevo.

Realizar un Storyboard

Luego llega el momento del storyboard. Aquí es donde el escenario cobra vida. Es el momento en el que los artistas pueden empezar a sacar sus lápices y dibujar personajes. Este es también un buen momento para que sean creativos y perfeccionen su guión añadiendo algunos dibujos o diálogos más. Es importante entender que el storyboard es la base del dibujo final, y es un boceto de lo que será tu manga. Cuando se dibuja un personaje en un guión gráfico, aunque se respetan las proporciones de la anatomía de éste, las expresiones faciales deben seguir siendo sencillas y no hay que detenerse en detalles como el fondo o los accesorios. Este storyboard puede realizarse en los tableros predefinidos para ver si su paginación es realmente correcta antes de dibujar y entintar su trabajo.

Dibuja y entinta tu dibujo.

Todo está en su sitio, lo único que hay que hacer es realizar dibujos para finalizar el trabajo. El estilo gráfico del dibujo manga es bastante particular, y con sus líneas simples, parece accesible incluso para el principiante que aprende a dibujar. Es cierto que saber dibujar manga no implica ir a la escuela de arte o tomar clases regulares de dibujo, sobre todo porque algunos autores van acompañados de dibujantes experimentados, pero aprender los fundamentos del dibujo es una ventaja importante, aunque sólo sea para entender las perspectivas y dibujar fácilmente sus ilustraciones con una representación agradable a la vista, y así aprovechar su energía para desarrollar su propio estilo. Una vez que te sientas cómodo con esto, ármate con tu material de dibujo, o tu tableta gráfica y tu software, con el pincel adecuado y la brocha correcta, y empieza a trabajar en tu storyboard para materializar tus dibujos de forma más detallada. La ventaja de la tableta gráfica es que puedes usar una capa para tomar tu storyboard en transparencia en el software, y dibujar sobre tus bocetos. Esto te ahorrará mucho tiempo, especialmente si tienes una tableta escáner como la iskn Repaper, que te permite mantener la sensación de dibujar en papel. Por último, cambia el pincel por un rotulador digital y entinta el dibujo para tener líneas limpias y precisas. No colorees tu dibujo, tu trabajo está terminado. La norma en este estilo de dibujo es publicarlo en blanco y negro.

Hacer un manga se ha convertido en algo accesible para todos.

Aunque el manga es tradicional, lo puede hacer cualquiera, siempre que se adquieran los conocimientos básicos de dibujo y el artista tenga cierto rigor en la organización del proceso de dibujo. Además, la tableta y el software gráfico pueden ser ahora una ayuda preciosa para hacer dibujos más rápidamente y distribuirlos al mayor número de personas. Lo único que tienes que hacer es practicar, y tal vez te publiquen Kana o Delcourt en el futuro.