¿Cómo dibujar un tatuaje?

Dibujar tu propio tatuaje puede ser una idea excelente para que el motivo, que estará tatuado en tu cuerpo de forma permanente, sea original y tenga un significado puramente personal. Pero para realizar tu propio diseño de tatuaje se necesitan conocimientos, no solo de dibujo, sino también de la historia y los distintos estilos de tatuaje, pasando por la anatomía y los movimientos del cuerpo. Tampoco pueden faltar creatividad y un material adaptado y de calidad para poder diseñar los mejores tatuajes.

Breve historia del tatuaje

Antes de dibujar tus propios tatuajes, conocer sus orígenes puede ayudarte a decidirte entre los distintos estilos que existen. Llevar un tatuaje ha tenido numerosos significados a lo largo de la historia y, durante mucho tiempo, tatuarse determinadas partes del cuerpo podía orientar sobre el origen étnico, la posición social o incluso las condenas que los tatuados habían podido recibir. Por lo tanto, durante gran parte de la historia, el arte del tatuaje se ha utilizado para indicar pertenencia o rechazo a un grupo, antes de adquirir, hace bastante poco, un sentido decorativo. La percepción de los tatuajes también ha sido muy diferente en cada región del mundo y es importante escoger bien el motivo del tatuaje, ya que puede tener un significado particular en algunos lugares del mundo. En la cultura polinesia y en las tribus maoríes, el tatuaje era, sobre todo, una forma de definirse y de contar su historia y cada motivo tenía un sentido particular. En los tatuajes maoríes, la parte del cuerpo tatuada definía principalmente el rango de una persona y su evolución en la tribu. En el continente asiático, el tatuaje era, sobre todo, un símbolo de protección frente a los espíritus, pero también definía la posición social de quienes los llevaban. En Japón, su significado ha cambiado con el tiempo: los tatuajes los solían llevar los "yakuza" o las clases sociales populares. A día de hoy, los tatuadores siguen estando mal vistos y no pueden ejercer libremente sin un título oficial, aunque el estilo japonés es muy apreciado en muchos países. Por último, en Occidente, la religión prohibió los tatuajes durante un tiempo y estos se reservaban para marcar a los criminales y a los marginados de la sociedad. Sin embargo, a finales del siglo XVIII los tatuajes comenzaron a ganar adeptos, especialmente entre la clase noble, antes de popularizarse en todos los estratos de la sociedad: de los famosos más influyentes hasta la gente corriente. La tinta indeleble y la aguja del dermógrafo se han puesto de moda en los países occidentales e incluso actualmente se celebra un salón mundial del tatuaje todos los años en París.

Dibujar tu propio tatuaje: ¿hacerlo tú mismo o recurrir a un tatuador profesional?

Para hacerse un tatuaje personalizado, la prioridad es la elección del motivo y para tener una idea de dibujo única es necesario alejarse de los modelos de tatuajes que vemos casi por todas partes. Crear un tatuaje original de principio a fin puede ser la solución. Si está bien hecho y escoges al tatuador adecuado (por supuesto, no es recomendable tatuarse uno mismo), el resultado será aún más satisfactorio. El simple hecho de hacer un dibujo adaptado, digno de un salón de tatuaje de renombre, es complicado y exige mucha destreza. Para hacer un tatuaje, desde el diseño hasta el tatuado, es necesario conocer este arte corporal al dedillo, al igual que la anatomía humana y los distintos pigmentos que se pueden utilizar. Efectivamente, con los tatuajes permanentes no hay lugar a error. Por lo tanto, es fundamental comprender los movimientos de cada parte del cuerpo y adaptar las propias ideas de tatuaje en función de estos. Un motivo quedará distinto sobre el torso que sobre la nuca, el bíceps, el muslo o el antebrazo. Las superficies, las rotaciones y el uso de cada uno de estos elementos del cuerpo humano exigen que el diseñador adapte sus bocetos en función de la parte del cuerpo. Si es tu primer tatuaje, si deseas tapar otro fallido... Son muchos los motivos por los que es mejor escoger a un tatuador profesional para que haga tu dibujo, así no te equivocarás. Sin embargo, si tienes el material adecuado, puedes recurrir a un kit de tatuaje temporal o un tatuaje temporal semipermanente. El aspecto discreto y poco restrictivo de estas tintas temporales especiales permite lanzarse sin temor al drama en caso de que no salga bien.

¿Qué material usar y qué limitaciones hay a la hora de realizar tus propios dibujos para un tatuaje?

Lo tienes claro, quieres lanzarte a hacer el dibujo de tu futura obra de arte corporal. Sin embargo, para acertar con el dibujo es necesario, además de la técnica y los conocimientos sobre tatuajes, un material adaptado que te permita hacer tus bocetos lo mejor posible. El trabajo en el ordenador parece ser indispensable y un software gráfico, acompañado de una tableta de dibujo, es esencial para realizar los mejores tatuajes. Para empezar, con el fin de adaptarse lo mejor posible a la anatomía de cada persona, el tatuador podría hacer una foto de la parte del cuerpo que va a tatuar y, con ayuda de papel de calco, crear su dibujo encima para que sea verdaderamente armonioso. Pero esta técnica no es la mejor y, en la era digital, los calcos de un editor de gráficos vectoriales como Illustrator o Inkscape sustituyen fácilmente a este método obsoleto. Sin embargo, para poder utilizar estos programas, es importante contar con una tableta gráfica adecuada y, para un dibujante que no esté acostumbrado a utilizarla, puede suponer un verdadero obstáculo para su creatividad. El uso de una tableta gráfica que combine el diseño en papel con el diseño digital, como ISKN Repaper, permite a cualquier diseñador proyectarse en su creación del tatuaje, dibujando directamente sobre una hoja de papel con su lápiz favorito, sin tener que lidiar con una coordinación mano-ojo confusa, teniendo que observar la pantalla del ordenador mientras dibuja o utilizando un lápiz táctil que no ofrece una sensación de dibujo óptima. Puesto que el tatuaje exige una gran precisión, es importante sentirse cómodo en el momento de plasmar la obra en papel (y en el software). Otro obstáculo que se debe tener en cuenta a la hora de crear un tatuaje es el derecho de propiedad intelectual. Procura no copiar, o "inspirarte demasiado", en un dibujo hecho por otro tatuador o artista. Sería una pena entrar en un litigio por infringir los derechos de autor con un tatuaje permanente.

Los grandes estilos del tatuaje.

El tatuaje tradicional

Para hacer tu propio tatuaje debes conocer los distintos tipos que existen. Entre los más famosos tenemos la categoría de tatuajes tradicionales. Esta clasificación reúne todos los estilos de tatuajes ancestrales como el tatuaje polinesio, el tribal, el de henna, el de mandala o incluso el japonés, entre otros. El tatuaje tradicional está repleto de significados y tiene una energía que a día de hoy lo sigue haciendo muy popular, a pesar de una modernización a veces excesiva que le hace perder su sentido, como es el caso de los tatuajes tribales.

La inscripción.

Este tipo de tatuaje es sencillo y muy popular entre un gran número de personas. El objetivo es tatuar uno o varios elementos manuscritos, como una frase inspiradora, un recuerdo o incluso una fecha de nacimiento, en un tipo de letra más o menos trabajado por el tatuador. Con todos los tipos de letra que existen hoy, las posibilidades infinitas de adaptar la inscripción y la posibilidad de unir una inscripción a otro estilo de tatuaje, los tatuajes de inscripciones tienen un gran futuro por delante.

Los tatuajes realistas.

El realismo es un estilo de tatuaje que exige un dominio importante del arte clásico. El tatuaje realista, a menudo en blanco y negro, se distingue por su gran tecnicismo; la precisión del trazado y de los tonos de gris debe ser perfecta para no obtener un resultado que tienda a lo grotesco. El tatuaje realista suele representar a personas y animales y dibujar uno mismo un boceto realista con el fin de hacerse un tatuaje exige un conocimiento del dibujo muy avanzado.

El old school

El tatuaje old school tiene la particularidad de ser muy colorido, con trazos gruesos y temas a menudo recurrentes. Lo conocemos principalmente por los tatuajes de los marineros que representan un ancla, un corazón o mujeres con colores brillantes. El estilo de los tatuajes mexicanos, con calaveras y rostros de mujer, característicos del Día de muertos, representa también este estilo de tatuaje tan particular.

Los tatuajes gráficos y artísticos.

Existe una última categoría, un poco cajón de sastre, que puede incluir los demás estilos de tatuajes. Los tatuajes gráficos y artísticos, a menudo realizados en función de los deseos estéticos, pueden incluir el grabado (un diseño parecido al efecto del grabado sobre la madera), los tatuajes con formas geométricas omnipresentes, el estilo ornamental (en el que vemos que el dibujo se extiende a veces por toda la espalda), el tatuaje "biomecánico" y sus representaciones de grandes estructuras con elementos industriales o incluso una mezcla de todo lo anterior, en función de los gustos y la inspiración del artista. El tatuaje gráfico no tiene límites y da rienda suelta a la imaginación.

Para terminar.

Dibujar tu propio tatuaje es una ardua tarea que exige práctica, y muchas modificaciones del diseño, para obtener un resultado perfecto, adaptado a tu propia anatomía, y con motivos que combinen precisión y técnica. Para lograr tu objetivo, es fundamental contar con las herramientas adecuadas y aprender las peculiaridades del arte del tatuaje.