¿Cómo hacer un dibujo animado?

El dibujo animado existe desde hace décadas, pero para muchos sigue siendo una práctica cuya técnica es poco conocida. ¿Cómo se hace un dibujo animado, cuáles son las evoluciones de la animación y cuáles son las herramientas necesarias? A continuación encontrarás todas las claves para entender cómo crear tus propios dibujos animados.

Las herramientas necesarias para crear un dibujo animado.

Materiales de dibujo.

Para crear ilustraciones que sirvan para hacer tus más bellas animaciones, necesitas tener las herramientas de dibujo adecuadas. Lápiz, pincel, bolígrafo, rotulador, todos estos elementos son evidentemente imprescindibles, pero como hemos visto, sobre todo para los aficionados que no pueden invertir en bancos de animación profesionales, una tableta gráfica se ha convertido en algo indispensable para trabajar en el software adecuado, y hacer un boceto o retocar cada imagen fácilmente. Sin embargo, trabajar con tabletas gráficas suele ser complicado para quienes han estado acostumbrados a dibujar en papel, sobre todo por la coordinación mano-ojo entre la pantalla del ordenador y la superficie de dibujo, pero también por el manejo del lápiz. Hay un tipo de tableta, como la iskn Repaper, que permite al dibujante dibujar como en un cuaderno de dibujo tradicional, con una hoja de papel colocada en la zona de trabajo, mientras sus ilustraciones toman forma directamente en su software de dibujo. También pueden utilizar fácilmente sus lápices favoritos colocando un anillo magnético alrededor de ellos, que transmite cada movimiento del lápiz al software. Esto permite a quienes no están acostumbrados a las herramientas digitales empezar a dibujar animaciones manteniendo su comodidad de dibujo y disfrutando de las ventajas del software para trabajar con más eficacia y disponer de opciones adicionales que sólo ofrece el software digital.

Los softwares especializados.

Hay varios programas de dibujo, animación y edición de vídeo para Windows y Mac que pueden utilizarse para crear películas de animación. Tanto si eres un principiante como un animador profesional, cada programa tiene su utilidad. Para el público en general que desee empezar a crear animaciones, basta con programas de dibujo como Adobe Illustrator o Adobe Photoshop, o las herramientas gratuitas Gimp o Inkscape, junto con programas de edición como Adobe Premier, Final Cut o Movie Maker, para realizar animaciones básicas. Estos programas son fáciles de aprender, y hay muchos tutoriales para probar las diferentes opciones que ofrecen. Para los usuarios avanzados y los profesionales, se puede utilizar un software más avanzado para crear efectos especiales, gráficos por ordenador o incluso captura de movimiento. Animate CC o Animation Paper pueden ser soluciones interesantes para quienes deseen ir más allá.

Las etapas de la creación de dibujos animados.

La fase de escritura.

Antes de crear un vídeo de animación, como en cualquier película creativa, se necesita una buena historia. Tanto si se trata de un largometraje como de un cortometraje, hay que ser capaz de crear un mundo y una historia estructurada con acontecimientos y un principio y un final. Cada escena debe ser detallada, para que no se pierda ningún detalle en las fases siguientes. La fase de redacción es muy importante, ya que determinará la cantidad de trabajo que tendrá que hacer después. No te puedes equivocar, crear y animar imágenes lleva mucho tiempo, así que si tu guión es una chapuza, perderás mucho tiempo.

Crear el aspecto visual de los personajes.

Una vez creada la historia, hay que crear los personajes principales y los escenarios. Estos serán los elementos centrales de su caricatura. A continuación, hay que hacer lo que se llama hojas modelo. Se trata de una serie de bocetos que muestran a sus personajes desde todos los ángulos, de frente, de espaldas, de lado, de 3/4, y para cada una de estas representaciones, con diferentes movimientos. Si quieres estar seguro, puedes incluso hacer pequeñas animaciones mecánicas en forma de flip-book. Esto te permite animar a tu personaje haciendo un boceto rápido de él en diferentes posiciones en cada página sucesiva de un cuaderno. Cuando pases las páginas rápidamente, verás cómo tu personaje se anima ante tus ojos.

Realización de un storyboard.

El storyboard es un elemento central en la producción de una película de animación. También es conocido en la elaboración de cómics y manga. Le permite poner su escenario en forma de dibujo, y será la columna vertebral de su proyecto. No se trata de hacer dibujos precisos, sino de mostrar las imágenes clave, con dibujos a mano y un esquema aproximado, que permitan visualizar la historia. De este modo, podrás trabajar de forma eficiente siguiendo la secuencia de eventos de tu storyboard.

Crear la animación.

Es hora de que pongas tu storyboard en forma de animación. Lo primero que hay que hacer es dibujar todas las imágenes que se necesitarán para realizar animaciones fluidas. Como hemos visto, dibujar 24 fotogramas para un segundo de película es un estándar en la animación, por lo que utilizar un programa de dibujo y capas es un verdadero ahorro de tiempo, ya que las capas permiten dejar las partes fijas de un dibujo y cambiar sólo las partes móviles. Si te sientes más cómodo con los dibujos animados, puedes incluso hacerlos en stop-motion, o hacer motion-capture, la captura de los movimientos de un actor para transcribirlos a su dibujo, gracias a un software especializado. Una vez que tengas todos los elementos a tu disposición, júntalos con un programa de edición para tener una animación fluida.

Grabar las voces y editar.

En muchos dibujos animados, hay que recordar el sonido. Los personajes hablan y, como en cualquier película, es importante que se les escuche. Con un micrófono y un equipo de grabación, reproduce tu película previamente realizada y graba sobre ella las voces de tus personajes. Exporta tus pistas de audio a una carpeta, y sólo queda hacer el corte final.

Haz el corte final.

Ya tienes tu animación y tus pistas de audio, ahora sólo tienes que finalizar tu proyecto. Combina la voz en off y el vídeo animado en tu programa de edición, elimina los elementos no deseados y no olvides importar los efectos de sonido y la música de fondo para añadir dinamismo. Una vez que hayas resuelto los detalles de color y ritmo, sólo queda exportar el vídeo final y compartirlo con el mundo en YouTube u otras plataformas de vídeo.

Evolución del dibujo animado: del papel al píxel.

El dibujo animado tradicional.

Aunque los dibujos animados son ahora omnipresentes en nuestras pantallas de televisión y en el cine, no siempre fue así, y ha habido una gran evolución entre los primeros dibujos animados y las animaciones que vemos hoy en día. Las herramientas de animación han evolucionado mucho con la llegada de la tecnología digital, pero todavía se utilizan formas más tradicionales de hacer las cosas para animar una imagen. Para entender cómo se hacen los dibujos animados o una película de animación, hay que entender la técnica. Una secuencia animada es una secuencia de dibujos fijos que, cuando se reproducen con la suficiente rapidez a 24 fotogramas por segundo, crean una animación fluida que da vida a los personajes. Al principio, el animador trabajaba en papel blanco y dibujaba los 24 dibujos por segundo en su totalidad para lograr su objetivo creativo. Sin embargo, este método resultaba ser muy lento, ya que requería un número inconmensurable de dibujos para una película que sólo duraba unos minutos. Los diseñadores no tardaron en darse cuenta de que sólo algunos elementos del cuerpo de los pasajeros eran móviles la mayor parte del tiempo, mientras que otros permanecían fijos, y que lo mismo ocurría con el escenario de fondo. Por ello, empezaron a utilizar el "celulo", una hoja de papel transparente, para dibujar las partes móviles de los personajes y los decorados y superponerlas a las partes fijas, que se dibujaban en papel sólido. Este método, que es similar al uso de un papel de calco en los programas gráficos modernos, y que ahorra mucho tiempo al no tener que rehacer todo el dibujo, sigue siendo utilizado por raros animadores que quieren mantener una forma de trabajo tradicional, pero ha sido sustituido cada vez más por métodos digitales. Con esta antigua técnica, la yuxtaposición de celulosas se filma, cuadro a cuadro, para obtener una película de animación completa.

El dibujo animado digital.

Las técnicas de animación tradicionales se utilizaron hasta principios de la década de 2000, pero con la rápida llegada de los ordenadores y la informática de consumo, el píxel pronto fue demandado, y la tradición fue rápidamente dejada de lado por la mayoría de los estudios que hacían vídeos de animación. Para realizar secuencias animadas, se estableció rápidamente el uso de programas de dibujo y de animación para dibujar y crear animaciones fluidas, gracias a las capas y a todas las opciones que ayudan al proceso de animación. Con la revolución digital, también pudieron surgir otras técnicas de animación, especialmente las utilizadas para crear vídeos basados en imágenes generadas por ordenador, y el cine de animación evolucionó mucho a partir de ese momento. Por último, los programas informáticos de edición han hecho posible la elaboración de ilustraciones con mayor facilidad y rapidez. A partir de ese momento, la creación de animaciones se hizo accesible a todo el mundo, incluso a los aficionados, ya que el equipamiento se hizo más limitado, siendo necesaria una simple tableta gráfica y un ordenador para dibujar y animar las más bellas ilustraciones.

Para concluir

Hoy en día, cualquiera puede hacer un dibujo animado gracias a las herramientas informáticas. La animación lleva tiempo y no hay que descuidar ningún paso para conseguir un resultado satisfactorio. Si tienes el equipo adecuado y sigues al pie de la letra cada paso del proceso de creación, podrás crear emocionantes películas de animación en una gran variedad de mundos.