Artes digitales: una mirada a una disciplina en crecimiento

¿Cómo definir el arte digital?

El arte digital es un término genérico utilizado para describir todas las formas de arte que utilizan herramientas informáticas o electrónicas, inteligencia artificial y, en general, todas las producciones artísticas relacionadas con la ciencia y la tecnología. Toda creación artística que utilice tecnologías digitales puede incluirse en el marco del arte digital. Creaciones sonoras y electrónicas, dibujos virtuales, vídeos, ..., o incluso una mezcla de todas estas expresiones forman parte ahora de las creaciones de los artistas digitales.

Al igual que la música, que ha sabido renovarse y democratizarse a medida que la tecnología ha ido evolucionando, el arte digital está encontrando un nuevo público, y se está convirtiendo cada vez más en una forma de expresión aceptada y alabada por el público en general. Disciplina surgida en los años cincuenta, su democratización sin embargo sólo tuvo lugar a partir de los años noventa, y de la accesibilidad al ordenador para el mayor número. Así, son muchos los campos que quedan por explorar y los artistas digitales innovan cada día más para proponer nuevas obras creativas nunca vistas y totalmente nuevas en el mundo del arte. La aparición de museos especializados, y la multiplicación de exposiciones dedicadas al arte digital, demuestran la locura que proporcionan estas disciplinas, siempre en evolución con el progreso de las nuevas tecnologías.

Breve historia del arte digital.

Las artes digitales tienen un comienzo indeterminado. Se puede decir simplemente que llegaron en paralelo con el advenimiento de las nuevas tecnologías, que se desviaron para producir proyectos artísticos. Algunos dirán que el arte digital se creó en los años 50 con las primeras imágenes electrónicas procedentes de osciloscopios, generadas con fines exclusivamente visuales y estéticos, pero aunque estos símbolos abstractos fueron una inspiración que provocó un punto de inflexión en el desvío de los objetos digitales, y posteriormente del software de programación, también podríamos citar una fuente más lejana con los primeros intentos de música electrónica que tuvieron lugar entre finales del siglo XIX y principios del XX.

Aunque el origen de las artes digitales es discutible y no tiene una verdad absoluta, es necesario señalar algunas grandes fechas y referencias artísticas que contribuyeron al surgimiento de esta nueva disciplina. El Oscillon 40 de Ben Laposky, en 1950, hizó historia siendo la primera imagen electrónica creada por los osciloscopios. La torre espacialmente dinámica de Nicolas Schöffer, una estructura metálica de varias decenas de metros de altura, fue la primera obra interactiva que utilizaba sensores que, al activarse por las perturbaciones que pasaban por la zona de instalación, transmitían una señal que activaba los altavoces.

En 1963 se utilizaron los primeros ordenadores algorítmicos para crear obras visuales y en 1971, con Aaron, un programa de inteligencia artificial, el artista Harold Cohen creó una impresora que producía cuadros de forma autónoma, gracias a obras pregrabadas en el ordenador.

En 1986 aparecieron las primeras creaciones totalmente interactivas con el espectador, en las que la animación del cuerpo frente a un sensor de movimiento se retranscribe para crear notas y así hacer un objeto sonoro. Entonces es realmente con los años noventa, y el desarrollo de los ordenadores y de los programas para el público en general, que el arte digital explotó. Se desarrolló en esta época de forma importante gracias a la desvío de los programas informáticos, y a la creación de otros específicamente dedicados al arte. A partir de ese momento, se rompieron los límites y ahora es posible crear composiciones, desde las más abstractas hasta las más realistas.

El arte digital, una disciplina como cualquier otra.

El arte digital: una forma de arte en sintonía con los tiempos.

Hoy en día, el arte digital está presente en todo el mundo, y afecta a todos los márgenes de la sociedad. Habiendose extendido y globalizado el acceso a la tecnología, muchos artistas, pintores y creativos de todos los países y de todo tipo, aprovecharon este fenómeno proponiendo obras todas más diferentes que las demás. El mismo fenómeno que tuvo lugar con el renacimiento y la aparición de la perspectiva en la pintura está ocurriendo con el arte digital. Más allá de las técnicas revolucionarias y del salto adelante que supone la innovación, ya sea en la pintura clásica o en el arte digital, aporta sobre todo una nueva forma de operar y una nueva manera de pensar en las prácticas artísticas en su conjunto.

La perspectiva del pasado se corresponde con el advenimiento de las máquinas de hoy. Los ordenadores, las herramientas de programación y la inteligencia artificial, aportan una verdadera novedad en la forma de crear obras virtuales o inscritas en la realidad, y de esta progresión tecnológica podrían resultar varias corrientes.

The different possibilities offered by digital art.

El arte digital hace referencia a una multitud de tendencias artísticas vinculadas a las tecnologías, que a si mismas están en constante mutación. Algunas prácticas ya forman parte del mundo actual y están integradas en la vida cotidiana. Sin embargo, la potencia de los ordenadores y los programas informáticos crece cada día más, lo que permite vislumbrar y abrir nuevos horizontes artísticos para el artista digital. Entre las formas más famosas del arte digital, podemos encontrar varias técnicas que se utilizan en nuestra vida cotidiana, mientras que otras son todavía confidenciales y sólo están tratando de surgir.

La pintura digital.

Sin duda la forma más conocida de arte digital, la pintura digital consiste en dibujar obras gráficas directamente en el ordenador. Utilizando una paleta gráfica que incluye una tableta gráfica y un estilete, así como un software de dibujo digital como Photoshop, el artista crea, como en una hoja de papel, directamente en el ordenador. Esto permite al diseñador utilizar una variedad de opciones, pinceles, efectos y otras herramientas, que proporcionan una representación que sería difícil de conseguir con los instrumentos tradicionales de pintura o dibujo. Utilizado en muchos campos, como la ilustración, el diseño de videojuegos, la animación o la publicidad, el dibujo digital forma parte de nuestra vida cotidiana, profesionalmente o por afición. Hablamos más sobre la pintura digital en un artículo dedicado a esta técnica.

Diseño a través de la programación.

Una de las tendencias del arte digital que podemos encontrar en nuestro día a día es la programación de gráficos por ordenador. Utilizado en gran medida para el diseño de páginas web, consiste en escribir líneas de código en un lenguaje informático específico, para dar indicaciones al ordenador, que transformará este código en formas y objetos gráficos visibles en la pantalla. Esto permite que el sitio web, o la obra gráfica, tome su forma final y pase de ser una secuencia binaria de unos y ceros, a una interfaz visual perfectamente adaptada al usuario o al espectador.

Impresión en 3D.

La impresión tridimensional, que entra en la categoría de arte digital mediante el uso de un ordenador y herramientas tecnológicas como la impresora 3D, es una nueva forma de arte digital, cada vez más utilizada hoy. Si todavía se limita a una aplicación casi exclusivamente lúdica o estética, esta forma de arte, que requiere un dibujo técnico y una programación previa en un software , se extiende cada vez más en un contexto profesional que implica proyectos importantes. Así, puede integrarse tanto en una obra de museo de arte contemporáneo como en las construcciones de un arquitecto o incluso en la medicina. Así, el diseñador tendrá que adaptarse a su entorno y difundir su creación en múltiples condiciones.

Otros tipos de obras emergentes.

El arte digital permite expresarse de muchas maneras. Las posibilidades son casi infinitas y los artistas rebosan creatividad e inventiva para lanzar nuevos movimientos más o menos permanentes en el tiempo. Entre otros, encontramos el arte fractal, que consiste en producir imágenes, vídeos o música a partir de figuras fractales. Estas figuras matemáticas, cuyos detalles pueden observarse a todas las escalas, permiten encontrar la misma imagen que la original al ampliarla. Los fractales pueden transcribirse en obras sonoras formando bucles determinados. Para tener una precisión infinita, es necesario utilizar un software específico que produzca estos fractales.

El glitch art, por su parte, es también una forma de arte digital que utiliza los fallos de los archivos informáticos, casi siempre de vídeo, para crear un objeto estético. También podríamos mencionar el arte generativo, en el que las obras se generan por sí mismas gracias a un programa informático, el arte interactivo que implica al espectador o la música por ordenador para la creación de música gracias a un software. Los movimientos del arte digital son numerosos, y hoy no podemos citarlos todos por lo que su número es importante.

La democratización del arte digital en el mundo del arte.

Con el tiempo, el acceso a la tecnología es cada vez más fácil. Con un simple teléfono, ahora es posible crear una obra de arte digital. Todo lo que necesitas es tu fuerza creativa para encontrar un uso a los objetos tecnológicos, nuevos o viejos, y crear una pieza de arte digital digna de ese nombre. Esta accesibilidad permite a los artistas lanzarse en el arte digital, e incluso los cursos de las escuelas de arte ofrecen una formación artística y cultural que incluye secciones totalmente dedicadas al arte digital y sus múltiples facetas. La creación digital puede encontrarse ahora en diversos sectores, como la actuación en vivo, la realidad virtual o la realidad aumentada, los videojuegos, las películas de animación, las instalaciones digitales, la escultura, la robótica o varias otras disciplinas artísticas que recurren a nuevas formas de creación digital. La prueba más evidente de la aceptación de esta disciplina como una forma de arte por derecho propio es la creciente presencia de obras de arte digitales en las salas de subastas.

Gracias a la tecnología "blockchain", heredada de las criptomonedas, y que permite autentificar y validar la propiedad de un archivo informático, las obras digitales pueden ahora entrar en el mercado del arte, y venderse como una creación clásica contemporánea con un certificado de autentificación. Así, al igual que un cuadro tradicional que puede ser reproducido a la perfección por un pintor que conozca a fondo al artista, las obras digitales pueden ser replicadas, pero es la escritura de propiedad la que garantizará el valor de la obra original. El arte digital se convierte así en especulativo y entra por la puerta grande en la gran familia del arte. Prueba de ello es la venta, en 2021, de un collage digital por más de 60 millones de euros en una subasta organizada por la famosa casa de subastas Christie's.

Lanzarse en el arte digital.

Empezar a hacer arte digital está ahora al alcance de todos y de todos los presupuestos. Siempre que tengas ideas inventivas, puedes secuestrar objetos digitales y electrónicos, incluidas las nuevas y viejas tecnologías, así como utilizar objetos dedicados a la creación digital. Los dibujantes encontrarán fácilmente la forma de explorar nuevas fronteras con una simple tableta gráfica y un software de dibujo dedicado. Con estas herramientas, la pintura digital, para hacer cuadros digitales o dibujos de animación, está al alcance de la mano, ya que las interfaces propuestas son ahora accesibles para todos. Los músicos, por su parte, podrán utilizar programas musicales asistidos por ordenador, que les permitirán crear obras musicales gracias a un controlador, como un teclado maestro, y a los numerosos sintetizadores digitales integrados en el software. A veces existe una fina línea entre el arte tradicional y el digital, y los periféricos informáticos pueden servir de puente entre ambas disciplinas. Es el caso de los teclados maestros, que ofrecen para algunos modelos las mismas sensaciones que un piano tradicional, o de las tabletas gráficas que permiten dibujar sobre el papel, al tiempo que reproducen sus obras en un ordenador. Resulta fácil, con todas las posibilidades existentes hoy en día, hacer el paso entre el arte tradicional y el arte digital.

Para concluir...

Finalmente, la obra digital sólo necesita la utilización de un objeto digital, generalmente un programa de ordenador, para ser definida como tal. Por eso, a lo largo de los años se han desarrollado muchas tendencias en muchos campos del arte. Hoy en día, el arte digital está al alcance de todos y forma parte de nuestras vidas. Las exposiciones florecen, las ventas de obras digitales aumentan, y la entrada y aceptación de estas disciplinas en las artes plásticas, las artes visuales y en el arte moderno en general, son, a dia de hoy, actuadas por los artistas y el público en general. Las diferentes corrientes y la historia del arte digital se estudian incluso hoy en día en las mayores escuelas especializadas. De ti depende lanzarte al arte digital y vislumbrar todas las posibilidades que te pueden aportar los ordenadores y las tecnologías.