¿Cómo aprender a dibujar?

Aprender a dibujar es un reto que muchas personas quieren asumir. Sin embargo, el arte de dibujar sigue siendo difícil, y muchas personas se desaniman. Para que esto no ocurra, y para que progreses en tu arte, es necesario que puedas entrenarte con ejercicios sencillos, y que asimiles los grandes fundamentos del dibujo, que te permitirán sentir placer al dibujar, y ver tus progresos.

Dibujar no es sólo para los demás.

A primera vista, cuando los principiantes ven a un ilustrador demostrar sus dotes artísticas produciendo un dibujo creativo en pocos segundos, mientras que ellos mismos son incapaces de producir un resultado convincente con sus primeros bocetos, pueden preguntarse si el dibujo no requiere un don especial. Si te sientes así, recuerda que todos los grandes artistas han pasado por esto, y que ellos también tuvieron que aprender los fundamentos del dibujo. Es lo mismo para cualquier persona, y aunque para algunos, dibujar y aprender a dibujar parece ser algo natural y rápido, desarrollar tu estilo y convertirte en un dibujante experimentado y reconocido requiere sobre todo trabajo duro, gran motivación y muchas horas de perfeccionamiento. Si te tomas el tiempo necesario para dominar cada una de estas técnicas con precisión, dibujas con regularidad para encontrar tu propio estilo y mantienes la curiosidad por todo lo que ocurre en materia de ilustración y arte en general, no hay razón para que no llegues a ser tan bueno dibujando como otros artistas.

Asegúrate de tener el equipo adecuado.

Para aprender a dibujar en papel.

El papel sigue siendo el elemento más natural para aprender a dibujar, y nunca se dirá lo suficiente, pero una hoja de papel, o un cuaderno de bocetos, con un simple lápiz HB, puede permitirte dibujar cualquier boceto. Olvídate de la goma de borrar al principio, esa está hecha para retoques ligeros, y es preferible, cuando quieras empezar a dibujar, volver a empezar completamente tu boceto, que borrar una parte entera. Para ir un poco más allá, una vez adquiridas las técnicas básicas del dibujo a lápiz, invertir en material adicional, como lápices de colores, un rotulador negro, una gama de lápices con diferentes tamaños de mina y, por qué no, en otros elementos más singulares como bolígrafos, pasteles o carboncillo, por ejemplo, puede ser un plus para el principiante, para descubrir nuevas formas de dibujar, desarrollar su creatividad y tener un arsenal completo para dibujar de forma más profesional.

Para aprender el dibujo digital

Aunque el papel es el medio preferido para aprender a dibujar con facilidad, adentrarse en el dibujo digital desde el principio puede ser una idea interesante, sobre todo si quieres especializarte en ilustraciones digitales más adelante. De hecho, estos programas informáticos, como Photoshop e Illustrator, tienen muchas ventajas, sobre todo en la selección de herramientas que ofrecen, desde pinceles y rotuladores hasta todos los efectos y opciones de coloración, que permiten probar muchos estilos. Esto hace que el dibujo y el aprendizaje sean más creativos, y puedes probar fácilmente cualquier estilo de pintura, como el óleo, la acuarela, el acrílico o incluso los dibujos con tiza o spray. Pero acostumbrarse a una tableta gráfica puede llevar algún tiempo, incluso para los que ya están muy avanzados en sus técnicas tradicionales, ya que la coordinación mano-ojo, que exige mirar a la pantalla del ordenador cuando se dibuja con un estilete, no es natural. Por eso, para combinar el aprendizaje del dibujo en papel con el de las herramientas de software gráfico, invertir en una tableta gráfica híbrida, como la Repaper de iskn, puede ser una opción real para el aprendiz de dibujante. Le permite utilizar la potencia del software de gráficos mientras trabaja directamente en una hoja de papel con su lápiz favorito. El lápiz está dotado de un anillo magnético que le permite reproducir todos los movimientos e inclinaciones, y la sensibilidad a la presión de la superficie de trabajo de la tableta gráfica permite que su dibujo tradicional se transmita directamente a su software gráfico de forma precisa y realista. Esto permite aprender a utilizar el software gráfico de forma tradicional, con las herramientas más adecuadas para un principiante que está aprendiendo a dibujar.

Algunos ejercicios para aprender a dibujar.

Ejerce tu destreza.

Para saber dibujar bien, hay que saber dibujar formas geométricas con facilidad y seguridad. Una obra gráfica no es ni más ni menos que la superposición de círculos, cuadrados, líneas verticales y horizontales, curvas, etc. Un método sencillo para dominar estas formas simples es hacer un dibujo rápido sólo de ellas. Coge una hoja de papel y mantenla recta, de cara a ti, y dibuja círculos de diferentes tamaños hasta que no quede espacio en tu papel. Verás que dibujar círculos de esta manera no es tan fácil, ya que un círculo puede convertirse rápidamente en una forma ovalada. De la misma manera, haz una serie de sombreados verticales y horizontales hasta llenar tu papel. Mantener el papel recto requiere esfuerzo y destreza de la muñeca, lo que te ayudará más adelante a ser capaz de dibujar eficazmente en muchas posiciones.

Haz tus primeros bocetos.

Te sientes cómodo con las formas geométricas sencillas y tu trazo de lápiz es cada vez más seguro. A continuación, puedes empezar por hacer un dibujo sencillo. Coge un objeto, o por qué no una parte del cuerpo humano como la mano o el antebrazo, e intenta reproducir los contornos de las líneas principales de tu modelo vivo o no vivo. El objetivo no es hacer un dibujo preciso y realista, sino utilizar tu destreza previamente trabajada para hacer formas más complejas, y hacer que tu cerebro trabaje para adquirir automatismos. Practica más y más, y una vez que domines completamente los contornos de un objeto, no te detengas ahí. Vaya más allá integrando algunos detalles y líneas secundarias. De detalle en detalle, conseguirás dibujos cada vez más realistas, y todas las técnicas que desarrolles con el tiempo te serán útiles en muchos estilos.

Trabaja tus perspectivas.

Ahora puedes empezar a perfeccionar tu arte y dar volumen a tus bocetos abordando el dibujo en perspectiva. De hecho, la perspectiva es esencial si quieres dibujar un paisaje, o cualquier dibujo con efecto de profundidad. Lo mejor es empezar con formas sencillas, como el cubo. Este es el dibujo más fácil de hacer, y con el que mejor podemos trabajar los puntos de fuga y las proporciones, para empezar con la perspectiva. Para practicar el pensamiento en tres dimensiones y dar profundidad y volumen a tus dibujos, primero debes entender cómo dar este efecto en un boceto 2D. Dibuja una pequeña línea vertical en el centro de tu papel y una gran línea horizontal en la parte superior, que será tu línea del horizonte, sin que se crucen. En esta última, coloca dos puntos a cada lado de la línea. Cada punto es lo que llamaremos un punto de fuga, que es donde se mira. Conecta cada extremo de tu línea vertical a tus puntos de fuga, y verás cómo toma forma la primera arista de tu cubo. En cada uno de los dos triángulos que se han formado a la derecha y a la izquierda de éste, coloca otra línea vertical, y conecta la parte superior de éstos con tus puntos de fuga. Su cubo será dibujado. Puedes ver la importancia de los puntos de fuga y la línea del horizonte en la perspectiva, pero este ejercicio es sólo una introducción al funcionamiento básico de esta técnica. Tendrás que invertir en un libro para aprender a dibujar, que trate con más profundidad este aspecto, o hacer un curso de dibujo, para dominar completamente la perspectiva en tu trabajo.

Da relieve a tus primeros dibujos.

Finalmente, el último ejercicio para finalizar las obras que ya combinan detalle y perspectiva, es darles relieve gracias a las sombras y a las variaciones de color. Una técnica sencilla, que todavía se utiliza con frecuencia en el dibujo manga o en los cómics, por ejemplo, consiste en hacer sombras con sombreado. Un ejercicio que permite trabajar eficazmente el sombreado y el volumen es tomar como modelo un trozo de tela arrugada, dibujar su contorno para hacer un boceto y reproducir cada variación de luz haciendo tramas más o menos densas en los lugares que te parezcan más coherentes. Modula tus líneas de sombreado haciendo que sigan las curvas de la tela, o haz una malla compacta para las zonas más oscuras. El objetivo es entender cómo reproducir mejor las variaciones de luz con poco material. Esto te ayudará más adelante a gestionar los efectos de la luz y la sombra en tus diseños.

Consejos para aprender a dibujar.

Date algo de espacio

Cuando se aprende a dibujar, es importante disponer de una superficie de trabajo espaciada en la que los movimientos no se vean obstaculizados por ningún objeto. Asegúrate de que hay espacio suficiente en tu mesa para mover el codo como quieras, pero también para girar el papel sin obstáculos, de modo que puedas dibujar mejor. También es necesario organizar los materiales para poder acceder a ellos rápidamente, sin que se interpongan en la práctica del dibujo. Además, organízate de forma que tengas, en el mejor de los casos, mucha luz natural en la zona donde dibujas, o al menos una lámpara bien colocada, para que no te estorbe, y para que no proyecte la sombra de tu cuerpo, o de los objetos colocados en las proximidades, sobre tu hoja. Si te sientes cómodo, puedes aprender a dibujar con mucha más calma, sin que te lo impidan.

Piensa y visualiza.

Antes de empezar a dibujar, sobre todo si quieres realizar un trabajo creativo directamente desde tu imaginación, sin modelo, es importante que te tomes un momento para visualizar el espacio y pensar en cómo vas a construir las formas principales de tu dibujo. Para un dibujante experimentado, este es un paso rápido, ya que el cerebro ha sido entrenado para hacerlo durante muchos años, pero para un principiante es importante tomarse el tiempo necesario para hacerlo. Con la práctica, se convertirá en algo natural, y el pensamiento será cada vez más rápido, hasta que sientas que ni siquiera estás pensando antes de empezar a crear un dibujo.

Dibuja una y otra vez, y sé crítico.

Lo que realmente diferenciará a un joven dibujante de un artista experimentado no es su talento, sino su capacidad para practicar y aprender cosas nuevas. Para ello, es importante practicar todos los días, para que el dibujo siga siendo una práctica natural para la mente, y para que la confianza en uno mismo crezca con el tiempo. Inspirarse en el exterior, dibujar diferentes bocetos, probar nuevas técnicas, es importante trabajar en todos estos aspectos con frecuencia, pero también saber hacer sus propias críticas, para mejorar cada vez más. Mostrar tu trabajo a otras personas, como un profesor de dibujo u otros artistas, te ayudará a mejorar. Dibujar es un proceso de aprendizaje permanente, y tu estilo evolucionará a medida que vayas aprendiendo.

Conclusión

Por lo tanto, aprender a dibujar requiere toda una serie de técnicas que le permitan progresar de forma natural y desarrollar tu creatividad. Disponer de un material coherente y practicar dibujos sencillos al principio le permitirá adquirir los fundamentos y no desmoralizarse por querer avanzar demasiado rápido. El dibujo es ante todo una cuestión de trabajo y perseverancia, y tendrás que combinar estas cualidades para convertirte en un dibujante experimentado, que produzca las más bellas obras gráficas.